Historia cálida: del insomnio a la calma con bergamota, petitgrain y lluvia
Un lector contaba que los domingos sufría mente inquieta. Probó una mezcla ligera de bergamota, petitgrain y acordes de lluvia limpia, encendida mientras ordenaba ropa. Respiró lento, cerró aplicaciones y leyó poesía breve. A las diez, solo quedaba una brasa mínima y una certeza nueva: el cuerpo entiende señales consistentes.